En
los últimos meses, en nuestro país se ha incrementado
el nivel de muerte de mujeres a manos de sus parejas o cónyuges.
Las últimas muertes nos demuestran que este tipo de
violencia no ha parado ni va ha parar, al contrario, se intensifican
la muertes y la manera en que son asesinadas estas mujeres
que cada vez son más atroces. Es lamentable que las
mujeres mueran teniendo una boleta de protección en
sus manos, lo que da a entender que el mecanismo que estamos
utilizando se ha quedado obsoleto pues una boleta no protege
a una mujer ni a sus hijos de una bala o de un machetazo.
Pero para comprender más sobre esta clase de delito,
debemos tener bien claro el concepto de Feticidio.
Feminicidio o feticidio: Proviene de de los vocablos ingleses
"femicide" o "gendercide" y se refiere
a la muerte evitable de mujeres que pretende, dentro de la
esfera de la violencia contra la mujer, ir más allá
del concepto tradicional de las acciones violentas contra
las mujeres para englobar otras conductas, que habitualmente
no son tenidas en cuenta . Lo que me llama la atención
de esta definición es la frase que dice "La muerte
EVITABLE de mujeres". Y esta frase engloba a diversos
sujetos que se ven de alguna manera involucrados desde un
principio con este mal, partiendo de la misma mujer, cuando
permite que su esposo o su pareja le grite, le insulte o le
pegue, desde ese momento, se debe parar pero en mucho casos,
la mujer reacciona cuando se tienen años de estar sufriendo
en silencio, y lo más triste es que en la mayoría
de los casos la victimas hacen las denuncias y antes de que
culmine la semana la están retirando. Por otro lado
está el aspecto familiar, ya que muchas veces esta
conducta del hombre es aprendida en el hogar ya que él
pudo haber crecido en un hogar lleno de violencia, donde era
normal ver está situación lo cual se convierte
en una conducta aprendida.
Un estudio refleja que las mujeres entre los 15 y los 44
años tienen una mayor probabilidad de ser mutiladas
o asesinadas por hombres que de morir de cáncer, malaria,
accidentes de tráfico o guerra. De acuerdo al Centro
de Ginebra para el Control Democrático de las Fuerzas
Armadas (DCAF) entre 113 y 200 millones de mujeres desaparecen
demográficamente.
Esta brecha es el resultado de diversos mecanismos pero los
más sobresalientes son:
Tráfico de mujeres: La trata de personas es una versión
moderna e insidiosa de la esclavitud, muchas veces más
larvada y disimulada que la institución en su sentido
histórico, a punto tal que frecuentemente las víctimas
no tienen cabal conciencia de la gravedad, extensión,
injusticia y potencialidad dañosa de este fenómeno
Este negocio ilícito obtiene su materia prima de los
sectores más desprotegidos, puesto que se nutre de
la pobreza, la falta de trabajo, el subdesarrollo, la ignorancia,
la discriminación a la mujer, la indefensión
de los niños, las guerras, la violencia familiar, las
restricciones migratorias y los desastres naturales
“Esa explotación incluirá, como mínimo,
la explotación de la prostitución ajena u otras
formas de explotación sexual, los trabajos o servicios
forzados, la esclavitud o las prácticas análogas
a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de
órganos”. La trata de personas, antes era conocida
como trata de blancas es un delito contra los derechos humanos
considerado como la esclavitud del siglo XXI. Este delito
consiste en el traslado forzoso o por engaño de una
o varias personas de su lugar de origen (ya sea a nivel interno
del país o transnacional), la privación total
o parcial de su libertad y la explotación laboral,
sexual o similar. Es diferente del tráfico ilegal de
migrantes
Ningún Estado Firmante del Protocolo de las Naciones
Unidas para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas,
Especialmente Mujeres y Niños, puede judicializar a
una persona que haya sido víctima de Trata de Personas,
por cualquier delito que haya cometido, en relación
con su experiencia como víctima de este delito.
De acuerdo al Protocolo de las Naciones Unidas sobre el tema,
incurre en el delito de Trata de Personas quien capte, traslade,
reciba o acoja a una persona; con fines de explotación.
A estas acciones encaminadas hacia la explotación humana
se les ha denominado Verbos Rectores. Aunque dicho Protocolo
enmarca la Trata de Personas como un crimen transnacional,
se registran casos de Trata de Personas al interior de un
mismo país. Estos casos se conocen como casos de Trata
Interna.
La Explotación Sexual: Está vigente hoy en
día en todos los rincones del mundo favoreciendo así
el trafico de mujeres, mediante el cual criminales secuestran
a niñas y las explotan hasta que no resultan atractivas
sexualmente.
Es una actividad mediante la cual una persona (mayoritariamente
mujer o menor de edad) es sometida sexualmente y de forma
violenta a realizar actividades sexuales sin su consentimiento.
Las ONG luchan por defender los derechos de estas mujeres
tratadas como objetos y que sufren física y psíquicamente
una de las peores torturas en manos de estos asesinos, sin
embargo, no parece ser suficiente ya que se calcula que más
de 2.000.000 de mujeres y niñas son explotadas sexualmente
en todo el mundo. El Día Internacional contra la explotación
sexual es el 23 de septiembre.
Violencia Doméstica: La violencia doméstica,
violencia familiar o violencia intrafamiliar comprende todos
aquellos actos violentos, desde el empleo de la fuerza física
hasta el manotaje, acoso o la intimidación, que se
producen en el seno de un hogar y que perpetra al menos un
miembro de la familia contra otro u otros.
La violencia familiar: Son innumerables las formas de la
violencia familiar. Puede pensarse en violencia hacia los
mayores, entre cónyuges, hacia los niños, las
mujeres, los hombres, los discapacitados, etc. Además,
siempre es difícil precisar un esquema típico
familiar, debido a que la violencia puede ser física
o psíquica, y ocurre en todas las clases sociales,
culturas y edades. La mayoría de las veces se trata
de los adultos hacia uno o varios individuos. En la práctica
el maltrato tiende a "naturalizarse", es decir,
se torna cotidiano sobre todo a través de conductas
violentas que no son sancionadas como tales. Muchas personas
que maltratan son considerados (y se consideran a sí
mismos) como de mayor poder hacia quienes son considerados
(se piensan a si mismos) como de menor poder. Cabe destacar
que las personas que sufren estas situaciones suelen ocupar
un lugar relativamente de mayor vulnerabilidad dentro del
grupo familiar. En este sentido la violencia hacia los niños
y las mujeres, estadísticamente reviste la mayor casuística,
en cambio los hombres maltratados son solo el 2% de los casos
de maltrato (por lo general hombres mayores y debilitados
tanto físicamente como económicamente respecto
a sus parejas mujeres). Desde el punto de vista jurídico
resulta dificultosa la comprobación. Cuando se trata
de violencia física en su mayoría son lesiones
leves, las cuales cuando dejan marcas desaparecen en no más
de 15 días.
Por lo general quienes padecen estas situaciones tienen resistencia
a denunciar lo que ocurre. Los motivos de este recelo ocupan
desde hace muchos años a investigadores y profesionales.
Por un lado porque se mantiene una espera de un cambio espontáneo
de quién agrede, por otro lado se aceptan las disculpas
(típicas) de quién agrede, y se creen las promesas
que no se lo volverá a hacer (otro rasgo característico),
también influye el temor al prejuicio social, las convicciones
ético – religiosas, la dependencia económica,
el miedo a represalias, la falta de esperanzas en la eficiencia
de los trámites jurídicos, etc. Pero quizás
el punto más álgido del razonamiento sobre el
maltrato se evidencia en el sostenimiento del vínculo
violento. En este sentido entran en consideración tanto
el aplastamiento psíquico, la baja autoestima, la educación
violenta, como también una consideración al
suponer una relación signada de vicios y sistemas psíquicos
o relacionales, o un posible montaje estructural subjetivo
que impide romper el tipo de relación, etc.
Mujeres Maltratadas
¿Por qué estas situaciones continúan?
En cuanto al punto de los motivos por lo que una relación
continúa pueden pensarse dos corrientes básicas.
La postura tradicional, que plantea que al vivir atemorizadas
por represalias, los golpes, por la posible quita del sustento
económico, las órdenes irracionales y los permanentes
castigos, manifiestan un estado general de confusión
y desorganización, llegando a sentirse ellas mismas
culpables por la situación, y desconociendo así
la educación patriarcal y machista que involucra a
la mayor parte de las sociedades. Otra postura se plantea
del mismo modo la condena a la educación típica
donde las mujeres aparecen con un lugar desventajoso, pero
se detiene también en los modos estructurales de relacionarse,
los montajes de relaciones. No hay que confundir esta idea
con un razonamiento contrario que diría que si una
persona sostiene una relación se debería a que
esta sería placentera. Es evidente que una mujer golpeada
no siente placer alguno, pero si entran en juego componentes
subjetivos tales que en la práctica validan relaciones
no placenteras. Este mal debe de acabar, se deben hacer leyes
más fuertes donde se dé un mayor grado de protección
a la mujer y a su familia, como he dicho anteriormente, una
boleta no para balas, ni machetazos, ni puñetazos.
Debemos ser concientes de que todos estamos involucrados en
esta problemática, ya que todos en algún momento
de nuestras vidas hemos conocido a una amiga, una prima, tía,
hermana, madre, vecina, sobrina, que han vivido está
mala experiencia.
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